Finales felices

Historias de los perros dados en adopción con Pérrikus.

Fantasma

Adoptado por Enrique en agosto de 2019

Fantasma es uno de esos perros preciosos y entrañables que, sin ningún motivo, ha tardado en encontrar un hogar definitivo. Pero eso ha cambiado, una familia de Barcelona se fijó en él y hasta allí lo hemos llevado. Su familia está encantada con él, dicen que parecen conocerse de toda la vida. Él también está muy contento, porque ahora vive en una casa con un jardín enorme donde podrá correr todo lo que quiera.

Gracias por hacer un hueco en vuestra familia a nuestro querido Fantasma. Que seáis muy felices. 

Libertad

Adoptada por Maribel en agosto de 2019

Libertad llegó a Pérrikus con sus cachorros recién nacidos y es la primera de todos que ha conseguido ser adoptada. Es una perrita muy buena, pero miedosa y aunque va a necesitar tiempo para adaptarse, su familia está volcándose en ella, quieren ayudarla a superar sus miedos y nosotros estamos felices de que así sea.

Gracias por embarcaros en esta bonita aventura, seguro que conseguiréis que un día Libertad se sienta libre y feliz. 

Romero

Adoptado por Natalia y Álex en julio de 2019

Romero es un galgo alegre que ha encontrado la felicidad en Vigo, allí además de conocer a su familia, ha conocido el azul del mar gallego. Disfruta de esta bonita vida que te espera siendo, por fin, el mimado de la casa.  

Oona (antes Concha)

Adoptada por Alison en junio de 2019

El nombre no es lo único que ha cambiado Oona, también ha cambiado de país, se ha mudado a Francia, donde estamos seguros de que va a ser muy feliz.  Si hubiese un premio a la perra más simpática y cariñosa, lo ganaría ella sin ninguna duda. Le deseamos lo mejor del mundo a esta perra maravillosa.  

Lupin

Adoptado por Emily y Peter en abril de 2019

Lupin es uno de los hijos de Luna, nació en el albergue y allí ha aprendido a socializar tanto con perros, como con humanos. Se ha convertido en un cachorro guapísimo y divertido que ha llenado de vida la casa de Emily y Peter, una pareja británica que se lo ha llevado a vivir al centro de Madrid. ¡Que seáis muy felices! 

Alberto

Adoptado por Aida en abril de 2019

Alberto es un galgo maravilloso, guapo, simpático, cariñoso, equilibrado… Aunque ha tardado casi dos años en ser adoptado -los dos que tiene- por fin ha encontrado a su familia. Ha pasado de vivir en el campo a mudarse a Madrid capital, pero parece no importarle, allí donde haya un sofá, él estará feliz.

Luna

Adoptado por Silvie en marzo de 2019

La vida de Luna ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Hace solo unos meses que llegó a Pérrikus, en enero fue madre de cinco preciosos cachorros y hace unas semanas fue adoptada. Ha sacado adelante a sus cachorros con una dulzura digna de admirar, ahora le toca a ella recibir los mimos y los cuidados que tanto se merece. ¡Que seas muy feliz pequeña Luna!.

Terry

Adoptado por Teresa en marzo de 2019

Durante mucho tiempo Terry fue uno de nuestros galgos olvidados. A pesar de ser cariñoso, obediente y sociable con otros perros, han tenido que pasar más de dos años para que alguien se fijase en él. Terry es un perro fantástico y aunque al principio es un poco tímido, vemos que ha perdido la vergüenza, y ya se ha apoderado del sofá.

Dalí

Adoptado por Luna en febrero de 2019

Dalí tuvo la suerte de ser adoptado al poco tiempo de llegar a Pérrikus. Es un divertido Bichón que procedía de un criadero y que gracias a su familia de adopción, sabe lo que es dormir la siesta en un sofá.

Moira

Adoptada por Danielle Gremaud en abril de 2018

Moira llegó a Pérrikus cedida por un cazador. Aunque al principio era tímida, poco a poco fue mostrando su auténtica personalidad y resultó ser una galga muy equilibrada, a pesar de su corta edad.

Su oferta de adopción llegó desde Suiza y desde allí vino a buscarla Danielle, su adoptante, para llevarla a su nuevo hogar.

Sin duda se ha convertido en la reina de la casa.

Leo (antes Pistón)

Adoptado por Olga en septiembre de 2016

Leo fue un cachorro con «suerte», primero fue encontrado en la basura junto a sus hermanitos y poco después fue adoptado por una familia que le quiere muchísimo.
Él fue rescatado de su triste destino, pero también salvó a otro perro, ahora su amigo inseparable, de una muerte segura. Nos lo cuenta Olga, su adoptante:
«El de collar reflectante es Leo, antiguo Pistón, que salió de vuestra protectora con 3 mesecitos. Pertenecía a una camada que os encontrasteis en la basura.
El otro se llama Ches, y lo encontramos abandonado el pasado mes de junio en una acequia. Estaba condenado a morir solo y de hambre. La acequia, aunque con muy poca agua, es profunda y en una zona de poco tránsito. Nuestro Leo nos alertó. Y aunque al principio tenía un poco de envidia ahora son inseparables.
Como buenos podencos son super cariñosos, super zalameros y super independientes. El campo se les queda pequeño…
Gracias por vuestra labor».

Zas

Adoptado por Ana en 2014

Debido a su timidez, Zas era un perro que no tenía fácil encontrar un hogar, pero tuvo la suerte de que su familia ideal se fijase en él y quisiera darle la oportunidad de ser feliz. Nos encanta saber que lo es.
Su familia nos ha escrito este bonito relato sobre su experiencia:
«A Zas le adoptamos cuando tenía ya cinco años y llevaba toda su vida en el refugio. Era uno de esos perros invisibles, por ser podenco, y por su carácter tímido, uno de esos perros de los que habláis en uno de vuestros artículos, que efectivamente tienen su propio ritmo para muchas cosas, pero que a cambio te ofrecen la experiencia maravillosa de verlos revelar finalmente su verdadero carácter y de ganarte su confianza y cariño. 
Ahora lleva ya cuatro años con nosotros, es el perro más mimado del mundo y me alegra poder decir que es feliz, lo que, sin duda, es la mejor recompensa de cualquier adopción». 
¡Gracias por darle esta oportunidad!

Dagaz

Adoptado por Alejandro en 2014

Dagaz sabe que formar parte de una familia es compartir la vida y compartir las experiencias que componen esa vida. Vive con la tranquilidad de saber que allá donde vaya su familia también irá él.

Sus adoptantes nos han escrito para contarnos su experiencia, gracias por compartirla con nosotros:

«Mi esposa y yo adoptamos a Dagaz en el otoño del 2014 cuando vivíamos en la Sierra de Madrid. Es un perro increíblemente fiel, inteligente y tranquilo que nos ha acompañado en muchos viajes y aventuras. Con él hicimos 15 horas en coche desde Madrid hasta Italia, visitando incluso las playas de Cannes. Con él estuvimos en Cantabria y Galicia. Con él vivimos 2 años en el norte de Portugal, y ahí tuvimos la oportunidad de ir con él a Oporto y Lisboa. Ahora Dios nos permite seguir compartiendo con él Galicia. Es un perro que se adapta a cualquier espacio, desde una casa grande hasta un apartamento pequeño, desde un Fiat Punto con la mudanza, hasta un Daihatsu viejo cruzando montañas de noche. Lo más importante para él es estar con nosotros independientemente de las condiciones y eso es lo que lo hace un perro excepcional. La vida tiene sentido gracias a seres como él». 

Yanis (antes Iris)

Adoptada por Laura en febrero de 2019

Iris ha cambiado su nombre, ahora se llama Yanis. Y ha convertido su casa de acogida en su hogar definitivo.

Su familia ha querido compartir con nosotros su experiencia y así nos la cuentan:

«Quiero agradecer a Pérrikus haberme dado la oportunidad de ser casa de acogida de Yanis. No he podido dejarla marchar, ya que enseguida ha sido una más. Es una perrita dulce, buena y que disfruta como nadie de sus paseos por el campo. ¡La queremos mucho!»

¡Gracias familia!

Lizbeth

Adoptada por Jorge en enero de 2019

Lizbeth es una joven y preciosa Husky que llegó a Pérrikus procedente de un criadero. A pesar de su corta edad (entró en el albergue con 5 meses), cojeaba de sus patas traseras, por lo que fue operada de artroplastia de cadera. Aunque su operación aún está reciente, ya está junto a su familia disfrutando de su nuevo hogar, sin duda, el mejor lugar para recuperarse.

Shakira

Adoptada por Sylke en enero de 2019

Shakira (galga atigrada) llegó a Pérrikus a principios de enero, cedida por un cazador. Tuvo la suerte de ser adoptada casi inmediatamente. Para reunirse con su familia tuvo que viajar a Alemania, donde también disfruta de la compañía de su hermana Perla (galga blanca).

Meli

Adoptada por Rosa en 2018

Los antiguos propietarios de Meli la dejaron en una residencia canina durante un mes, cuando pasó este tiempo llamaron a los dueños, que aún no habían ido a recogerla. La respuesta que recibieron fue sobrecogedora, ya no la querían y proponían que la soltaran o la sacrificaran.

Pero esta triste historia ha tenido un final feliz, en noviembre de 2018 Meli viajó a Barcelona para encontrarse con su familia, una familia de verdad que la quiere con locura. Así nos hablan de ella:

“Meli, miel, dulzura. Este pequeño terremoto entró en mi familia aportando un chute de energía. Nos ha hecho recuperar fuerzas. Nos reímos mucho con sus tonterías y sus cánticos con la pelota… ¡Ah, viene con servicio recoge-calcetines incorporado!

Muchas gracias Pérrikus por poner a Meli en nuestras vidas”.

Aída

Adoptada por Carolina 2018

Aída llegó a Pérrikus cedida por un cazador y hasta nuestro albergue vino a buscarla su nueva familia. Todos sus miembros quedaron prendados al verla, incluido el perro de la familia, que se ha convertido en su fiel amigo. Esto es lo que nos dicen de ella:

«Cuando vi a Aída en el refugio fue amor a primera vista, tanto para nosotros como para Django. Era nuestra perra y, aunque iba a irse a Francia, el destino dio un giro para traer a Aída a mi vida».

Plata

Adoptada por Francisco Luis en 2018

Como muchos de los galgos que nos llegan, Plata fue cedida por un cazador. Fue adoptada y ahora su vida es infinitamente mejor. Esto es lo que nos cuentan de ella sus adoptantes:

“Un frío día de marzo de hace 10 meses llegamos a Pérrikus en busca de una peludita con quien compartir nuestra vida y así conocimos a nuestra larguirucha Plata.

Desde entonces se apropió del sofá y de nuestro cariño. A su lado hemos aprendido a tener paciencia mientras todos nos adaptábamos a su bienvenida, restregándose como una gran gata y a  cómo apoya su cabeza en nuestro brazo para obtener una chuche”.

Hasta mencionan a Neruda para hablar de ella:

“Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos”

Chase

Adoptado por Leonardo en 2017

Chase fue abandonado en la sierra junto a sus tres hermanos, siendo aún un cachorrito. Afortunadamente, no tardó en ser adoptado y ahora vive con una familia que está encantada con tenerlo en casa. Nos han escrito estas palabras sobre él:

“Ha sido una felicidad traerlo a casa, cada vez que llegamos es el primero en venir a saludar. Nos entretiene con todos sus jugueteos”.

Avalon

Adoptado por Manuel en 2017

A Avalon lo encontraron en un contenedor de basura, cerca del albergue. No sabemos mucho de su vida anterior, pero lo que sí sabemos es que ha encontrado una familia estupenda que le quiere con locura.

Moon

Adoptada por Raquel en 2016

Moon una preciosa Husky que llegó a Pérrikus procedente de una familia que, al parecer, no se hacía con ella. Sin embargo congenió perfectamente con sus nuevos adoptantes, que nos dicen esto de ella:

“Aquí está la otra luz de mis ojos: Moon. Qué suerte habernos encontrado. ¡Gracias, Pérrikus!”.

Dylan

Adoptado por Juanvi y Susana en 2015

Este bonito Pomerania procedía de una tienda-criadero de animales, como muchos de los perros de raza que nos llegan. Algunos de los animales que se comercializan en estos lugares son descartados, o bien porque han crecido y no van a poder venderlos, o bien porque tienen algún problema físico o de salud.

Por suerte, Dylan no fue comprado como un bonito capricho, fue adoptado por una familia estupenda que le dio el hogar que necesitaba.  La peque de la familia nos envía  este texto tan emotivo para hablarnos de él:

“Desde que tenemos a Dylan, la vida es más alegre, porque él te anima mucho tanto en los momentos buenos, como en los no tan buenos. Le queremos mucho. Es muy tierno, sobre todo cuando le tiras una pelota y te mira porque no sabe dónde está. Es muy bueno, cuando entramos en casa enseguida viene a recibirnos y a darnos besitos (si no viene es que ha hecho alguna travesura). Ya llevamos 4 años con él y la verdad es que cada día le queremos más. Es muy peludito, pero cuando le bañamos parece un ratoncillo. Le encanta jugar con la pelota y que le digan que es muy guapo. Sin él nuestra vida no sería igual, porque es uno más de la familia”.  

Curro

Adoptado por María en 2014

Adopté a curro después de una larga acogida. Venía con muchos problemas de comportamiento tras varias casas de acogida (incluso había mordido a un niño). Con paciencia y las indicaciones de los educadores de Pérrikus, Currito volvió a ser el perro relajado y feliz que es hoy en día. Llena nuestros días de cariño, no he visto perro más mimoso.

Playmo

Adoptado por Juan Manuel en 2017

Playmo llegó a Pérrikus con unos ocho meses de edad. Fue cedido por su anterior dueña, que por distintos motivos, ya no podía hacerse cargo de él. Ahora comparte su vida con una familia que le quiere y que le da todo lo que necesita. Así nos han contado su experiencia:

«Hace dos años que Playmo, llegó a nuestras vidas, recordamos cuando fuimos a recogerlo, estábamos deseosos de conocerle nos recibió Nuria y todos los hermanos perrunos de Pérrikus, se nos llenaron los ojos de animales abandonados a la espera de ser adoptados, fuimos afortunados de ser elegidos en este tan complicado mundo de animales abandonados. Desde ese día Playmo nos alegró y también alegro a sus primas Gora y Trufa (madre e hija) dos teckel que ya teníamos. Después compañero inseparable de nuestra nieta Triana son carne y uña, son tal para cual. Playmo se ha adaptado perfectamente a nuestra casa, a nuestra familia, es uno más, bueno, yo diría que es el Más.

Gracias Pérrikus por vuestra labor. Un saludo»